Me bloquean los sonidos,
Difícilmente logre escapar de esta burbuja…
Me siento atrapado en este inútil cuerpo sin alas,
Hoy en mí noté la dualidad del desprecio y la calma,
Soy monstruoso y con demencia,
Sin receta para mi diagnóstico,
Soy yo, y de cierto modo único en un mundo de copias.
Hoy no hay leales banderas blancas,
Hoy el fuego no se hace sin ver las intencionadas cenizas,
Hoy la vida no es más que otro ladrillo para el muro,
Que gente sin escaleras pretenda escalar.
Concluyendo… si en mi no encuentran el buen acto de la respuesta,
No es el odio quien empuje a la ignorancia,
Es el simulacro de vida el cual bloquea mi cabeza
…¿Cómo sabré en quien confiar..?
Resignarse es lo más fácil,
Caerse y de rodillas mirar la vida poco hace,
Quienes dan limosnas en mi piedad no miran,
Mi único arma, la palabra,
Diestra y siniestra, mejor desenfundada que la espada,
No hay escudos, emprender esta campaña
Declara en toda regla un ataque constante.
No pretendo llegar a la locura,
Pero ante su presencia,
No existe en mi desprecio ante tan apreciable compañera.
El mundo de los normales, “para sus ojos”, me agota,
Son fuertes, y su asedio en mi es constante,
No pretendo ser una muralla, pero juro que en mi,
El deseo de devolverles, con más elegante moneda, existe.
Creo que debo ser despreciable,
No necesito de la ayuda,
Si mi gloria es concedida, no dudare en compartirla,
Pero ante el fracaso, no quiero arrastrar culpas, no la mía.
Sinceramente los detestaré y así podré estar solo.
Solo sé que pensarlo es tan solo el principio,
Recurrir al acto para ello, aun no estoy listo,
Y el tiempo… despiadado jamás se olvida un segundo,
Como si quisiera que viva esta cuenta regresiva
Como un reloj de arena,
Y sea mi sangre la que caiga gota a gota,
Segundo a segundo.
Puede que ningún camino me lleve a nada,
Pero veo mas honorífico llegar a la nada solo,
Demasiado idiota seria sino,
Como si para un suicidio necesitara cómplices.
Hoy es mi día de inconclusiones,
Los caminos se abrieron tanto,
Que la distancia refleja la inmensidad,
Y la misma, la desconcertante seguridad de que existe la duda.
Hoy en mí ha colapsado una infinidad de estrellas,
Donde la explosión no es más que el incontenible deseo de liberación,
Donde esta explosión se expande,
Arrasando a todo edificio o calles,
Que mi alma reflejante en objetos renombre.
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